Su centro amurallado conocido como el corralito de piedra es el escenario perfecto para conocer una mezcla cultural de la arquitectura colonial, militar, republicana, e incluso gótica, que combinan la mezcla perfecta entre lo antiguo y lo moderno.
Sus plazas llenas de encanto colonial se combinan con la gastronomía del caribe colombiano deleitando el paladar de cada uno de sus visitantes, sus calles y balcones evocan historias y leyendas populares de un pueblo que combina diferentes razas y culturas.
 
|